COLORES

¿COMO INFLUYEN

EN SUS EMOCIONES?



La preferencia por determinados colores

revela rasgos muy definidos de su personalidad, así como matices muy importantes de sus

emociones. De acuerdo con los principios de la COLOROLOGIA,

usted puede variar su personalidad

(¡y hasta sus estados de ánimo!) eligiendo

determinados colores y

usándolos en sus actividades diarias.



Todos los Psiquiatras y Sicólogos están de acuerdo en que el color cumple una función en nuestra vida mucho más importante que el de complacer nuestras preferencias estéticas. Cuando seleccionamos un color entre varios, cada vez que preferimos un matiz definido o una tonalidad específica para pintar la casa, si escogemos un cuadro entre varios, al hacernos una ropa  de un color determinado, o cuando pintamos el cabello con una tonalidad específica, estamos respondiendo internamente a razones muy definidas y profundas que se encuentran arraigadas dentro de nuestro subconsciente, de una manera muy intensa... ¡mucho más de lo que pudiéramos imaginar!

    Y es que los colores constituyen una forma de luz, y la luz se trasmite a través de impulsos vibratorios que no son más que manifestaciones de energía cósmica. Todas las cosas en el universo material están vibrando, manifestándose siempre en una forma dinámica y afectando a otras formas entre sí. No es de extrañar, entonces, que los psicólogos estudien el efecto que causan en los individuos los diferentes colores, y las reacciones y el comportamiento que los mismos provocan (a nivel consciente y subconsciente). Asimismo, los científicos estudian la relación que existe entre el funcionamiento del cerebro y la percepción de los colores a través de los ojos, y cómo el funcionamiento de este órgano es afectado por medio de esas percepciones colorológicas.

    En otras palabras: la influencia y el impacto de los colores y el significado de sus vibraciones en nuestras vidas está presente en todo momento, y por ello es tan importante llegar a conocerlos íntimamente y determinar cómo pueden afectar nuestra vida diaria. A un nivel muy elemental, por ejemplo, observemos el impacto que el estado del tiempo tiene en nuestros estados de ánimo. Un día gris, nublado o lluvioso, hace que mu-chas personas se sientan tristes, nostálgicas y hasta deprimidas. En la primavera, con el renacer de la Naturaleza y el despliegue de flores (es decir, con el resurgimiento del color en todo su esplendor), nos sentimos alegres, saturados de entusiasmo y optimismo. Debido precisamente a esta relación íntima que existe entre el color y el carácter del individuo es que a través de los años se han podido efectuar pruebas y evaluaciones sicológicas muy específicas que revelan mucho de nuestra personalidad, cómo nos sentimos, cómo reaccionamos... dando origen a una ciencia muy afín con la Sicología y que se conoce con el nombre de Colorología.

    “La selección de un color dice mucho más sobre una persona que cualquier palabra que ese individuo pudiera expresar”, consideran muchos psicólogos. Por supuesto, la interpretación de estas preferencias cromáticas no es siempre una tarea fácil, porque los gustos de una persona, y sus patrones al elegir los colores, no sólo dependen de su carácter, sino de una serie de factores ambientales y sociales ya establecidos; es decir, dónde ha vivido, su grado de educación y nivel cultural, y hasta sus antecedentes familiares. Al mismo tiempo, es importante tener en cuenta que esta inclinación por determinado color (o preferencia, como prefieren llamarla los psicólogos) no son absolutas en cuanto a definir el carácter de un individuo, aunque sí nos proporcionan un panorama muy valioso sobre los gustos generales  de la persona, su carácter, sus emociones más íntimas, e inclusive sus preferencias hacia otros objetos y situaciones en la vida.

    Pero hay más aún en este interesante campo de la Colorología: el mismo color puede adquirir significados diferentes en determinados momentos de la vida de un individuo. De la misma manera, las diferentes tonalidades de un color específico también tienen un significado determinado. No obstante estas sutilezas,  en general, el mensaje que alguien envía a través de su selección (su preferencia) por un color determinado es bastante definido, intenso, y esconde rasgos muy específicos de sus emociones más recónditas.



AL ANALIZAR LAS EMOCIONES

DE UN INDIVIDUO, NO SOLO HAY QUE

PRESTAR ATENCION A LOS COLORES

QUE ELIGE, SINO A LOS QUE RECHAZA


Los estudios de la Colorología y la Cromoterapia son muy interesantes, y desde hace muchos años se vienen aplicando en tratamientos psicoterapéuticos con gran éxito, sobre todo en el caso de niños autistas o con traumas emocionales severos, incapaces de comunicarse con las personas a su alrededor. Asimismo, este tipo de tratamiento cromático ha probado ser muy efectivo en individuos que presentan niveles de inmadurez, deficiencias psíquicas,  o determinados niveles de retraso mental. Ya viendo los colores desde los ángulos de la Psiquiatría, es importante enfatizar que:


  1. Bullet No sólo se le debe prestar importancia a los colores y a las tonalidades que el individuo sometido a análisis prefiere, sino a aquéllos que rechaza.


Desde determinados ángulos, quizás estos últimos son los más importantes y a los que mayor atención debe prestar el Psiquiatra, ya que en el simbolismo (o significado) de los mismos pueden estar las raíces subyacentes del conflicto emocional específico que sufre ese paciente.

    Detengámonos por un instante y observemos situaciones que se producen constantemente a nuestro alrededor. ¿Por qué alguien decide pintar las paredes de su casa de un color determinado...? ¿Qué fuerzas invisibles impulsan a un individuo a seleccionar un matiz específico por encima de otro...? Si bien es cierta la validez del refrán de que para gustos se han hecho los colores, no es menos cierto que cada color no sólo indica una preferencia personal del individuo, sino estados de ánimos, emociones escondidas, rasgos prevalecientes en la personalidad...


En el Hospital de Psiquiatría de Ginebra (Suiza), por ejemplo, se tratan a infinidad de niños con problemas severos de la personalidad mediante la terapia del color, y los resultados que se están obteniendo con este tipo de tratamiento han sido altamente positivos hasta el presente. Así, se ha logrado rescatar a niños del autismo, determinar los factores que estaban provocando situaciones de depresión severa en otros, e inclusive determinar situaciones de violencia familiar en otros. Es de comprender, entonces, que cada día los colores se conviertan en un arma de análisis más valiosa para la Psiquiatría, y que su empleo en este sentido se divulgue cada vez más en todos los países del mundo.



¡NUESTRA PERSONALIDAD, Y

NUESTRAS EMOCIONES, ESTAN

REFLEJADAS EN LOS COLORES!


En principio es importante mencionar que todos los colores que existen en nuestro mundo parten de la combinación de los tres llamados colores primarios (rojo, amarillo y azul), con los cuales se forman los colores secundarios (o colores derivados). Por ejemplo:


  1. Bullet la combinación del rojo y el azul produce el violeta;

  2. Bullet el rojo y el amarillo, producen el naranja;

  3. Bullet el amarillo y el azul, el verde.


La luz solar, al descomponerse en un prisma, muestra lo que se conoce como espectro de colores (los colores del arco iris, cuyo origen fue definido por el sabio inglés Isaac Newton), los cuales se reflejan según las texturas de los objetos donde incide la luz. Por ese motivo, en ausencia de luz (es decir, cuando estamos en la oscuridad), no podemos percibir los colores, ya que éstos prácticamente no existen. Cuando todos los colores se reflejan simultáneamente, tenemos entonces el blanco; y si todos son absorbidos por la superficie sobre la cual inciden, lograremos el negro.

    Desde luego, la diferencia de matices y tonalidades viene dada después en la forma que los demás colores se van reflejando y van siendo absorbidos. Evidentemente, estos reflejos y ondas de luz actúan muy definidamente sobre nuestro sistema nervioso, y hoy no solamente se estudia la influencia del color como un arma efectiva de la Psiquiatría (para determinar características personales de un individuo), sino que se emplean los colores y las luces de colores para devolver a los enfermos la salud perdida, restaurar en ellos el optimismo y las ansias de vivir, para restaurar el equilibrio síquico, curar enfermedades sicosomáticas y ayudar a desarrollar facultades mentales superiores.



¿QUE ES LA CROMOTERAPIA?


La importancia de los colores es tan grande que hoy hemos podido comprobar científicamente que los mismos pueden excitarnos, calmarnos, atraer, irritar, rechazar y afectar cada una de las facetas de nuestras vidas, sin que nos demos cuenta de su influencia (tanto en nosotros como en las personas a nuestro alrededor). A tal grado es esto así, que los principales anunciantes y agencias de Publicidad del mundo invierten verdaderas fortunas en realizar estudios de los colores que resulten más atractivos para determinado producto, en un momento dado, antes de lanzarlo comercialmente al mercado. La experiencia repetida ha demostrado que un error en este sentido (la elección de la tonalidad no favorecida por la mayoría de los consumidores) puede representar millones de dólares de pérdida en la venta de ese producto determinado.

    Es importante definir que hay dos clasificaciones principales en la familia de los colores:


  1. Bullet Los colores fríos; y

  2. Bullet los colores calientes.


En la primera categoría se hallan los azules, tonalidades que los psiquiatras han comprobado que tienen propiedades terapéuticas tranquilizantes, calmantes. Son, probablemente, los más populares. Los verdes, por ejemplo (logrados por la combinación del azul y el amarillo) también son tonalidades calmantes, y éste es el motivo fundamental por el cual vemos que muchos de los hospitales en todo el mundo están pintados en estas tonalidades, con propiedades sedantes, y el que hace que hasta los médicos, cirujanos y personal de salud a nivel internacional empleen batas y usen instrumentos de tonalidades dentro de la misma gama del verde.

    Es más, hoy sabemos que los efectos de un color en un individuo pueden ser modificados al calentarlo (agregándole rojo) o enfriarlo (con más azul)... y todas estas sutilezas de la Cromoterapia están siendo aplicadas por psicólogos y psiquiatras con miles de pacientes en el mundo entero para superar estados depresivos y otras deficiencias emocionales del individuo.

    Pero... ¿cómo están afectando los colores su propia vida...? Observe el color en que tiene pintadas las paredes de su domitorio... y su casa. Mire a su alrededor, en el ambiente del hogar donde vive, y compruebe cuál es la tonalidad que predomina... Es más, ¿de qué color es la blusa que lleva puesta, o la corbata que le regaló a su esposo? ¿Cuál es el color de su automóvil...? ¿Por qué lo eligió entre muchas otras tonalidades...? Su respuesta a cada una de estas preguntas encierra un simbolismo, un significado de su preferencia, la cual puede ser analizada psicológicamente por el especialista. Aplique todos estos simbolismos a las preferencias de colores de otras personas cuyas emociones desee descubrir, y luego elabore usted mismo sus propias conclusiones. ¡En ocasiones, los resultados le sorprenderán!

DESDE EL
PUNTO DE VISTA
PSICOLOGICO...
¿QUE SIGNIFICAN
LOS PRINCIPALES COLORES?

A continuación le ofrecemos una lista de los principales colores, con el simbolismo psicológico que se les puede dar a cada uno de ellos. Esta interpretación no se debe a caprichos ni a interpretaciones esotéricas de ningún tipo, sino a la compilación de  estadísticas y análisis psiquiátricos realizados por infinidad de psicólogos y psiquiatras en todo el mundo, así como el estudio continuado de profesionales que vienen practicando con éxito la terapia del color desde hace años.

BLANCO. Es un color asociado a la luz y a la luminosidad; a la limpieza y a la claridad, a la pureza y a las causas positivas... por ello es el color recomendado para las meditaciones. Por lo general, la persona que prefiere este color ansía tener esas cualidades, o gusta mucho de la frescura, la franqueza, y la nobleza de sentimientos. Se trata, casi siempre, de una persona sumamente exigente, que presta atención excesiva a los detalles más pequeños. Es característico de personas con un temperamento neutral, amantes de la justicia y del equilibrio. El blanco sugiere paz, sosiego, armonía, calma. Con el blanco, todo se puede ver (por ello es el color preferido de los individuos que tienen percepción extrasensorial). Es un color optimista y espiritual.

NEGRO. Un color que generalmente asociamos con la noche, lo que nos resulta desconocido y tenebroso... ¡la muerte misma! Refleja emociones negativas, la depresión, el encerrarse en sí mismo. Los jóvenes utilizan el negro en sus ropas para sentirse más maduros, mayores y responsables. Las mujeres para proyectar elegancia. En general, el negro es un color de prestigio que confiere elegancia.
   Psicológicamente, cuando una persona se viste de negro puede hacerlo únicamente con dos propósitos: o para manifestar (inconscientemente, por supuesto) una fase negativa de su personalidad, o para reflejar un estado depresivo que la embarga. El uso continuado del negro es peligroso: indica una marcada tendencia a la depresión, a la auto-destrucción y a la desesperacion.
 
ROJO. Es característico de individuos que poseen una personalidad sumamente intensa... personas decididas, leales y firmes en sus opiniones, de coraje a prueba de todo. El rojo se asocia con la sangre, la violencia... aunque también con la sensualidad, la vitalidad, los sentimientos intensos de amor (o de rabia, cólera)... y con la pasión sexual, porque es un color fogoso, ardiente, impetuoso y provocativo. Es un símbolo de guerra o exterminio... pero también es un símbolo de vitalidad. Las personas que prefieren este color tienden a ser generalmente vigorosas, dinámicas; pueden ser muy coléricas, y también de temperamento irritable. Si se detesta el rojo, pueden existir severas contradicciones interiores,   y sentimientos de franca frustración.

ANARANJADO. Es asociado a una personalidad enérgica, dinámica... Lógicamente, la preferencia por el anaranjado denota a individuos con este tipo de personalidad... seres que tienen grandes aspiraciones en la vida, con el empuje para llevar sus proyectos a la práctica. También denota una personalidad sensual. La persona que se inclina por el anaranjado es básicamente gregaria y tiene un alto concepto de las relaciones sociales. Sus metas en la vida están muy bien definidas y su voluntad es tan fuerte que no se detiene en la lucha hasta que alcanza lo que espera. El anaranjado denota inteligencia y sentido de la lógica.

AZUL. Es una tonalidad que asociamos instintivamente con la juventud, con la frescura del cielo y el mar... con las alturas y las profundidades. Le gusta a todo el mundo... asociado con el refinamiento, la melancolía y la poesía. Una persona a la que le guste mucho el azul puede tener un temperamento nostálgico y romántico, lleno de sensibilidad, equilibrio, lealtad hacia los amigos, conciencia de trabajo y de la vida... desde un punto de vista afectivo. En el caso de los hombres, el azul indica una mentalidad protectora y hasta cierto punto paternal. En las mujeres, representa la veracidad, el pensamiento romántico. Las tonalidades más oscuras del azul (el azul prusia, por ejemplo) sugieren temperamentos muy conservadores, inflexibles e intolerantes... pero también lealtad, fidelidad y constancia.

AMARILLO. Representa la inteligencia, el desarrollo y la capacidad intelectual. Es el color del Sol, y no es de extrañar que por ese motivo muchas culturas lo hayan favorecido. Tiene dos simbologías básicas: luminosidad, pero también la melancolía.
La preferencia por el amarillo revela una mente científica, enérgica, creativa y con la objetividad necesaria para alcanzar una gran sabiduría.   Cuando el amarillo predomina en la vestimenta, sugiere que el individuo es poco convencional. La persona deprimida generalmente rechaza el amarillo, prefiriéndolo únicamente después que se inicia una etapa de recuperación en ella.
Desde luego, hay que considerar las diferentes tonalidades de amarillo que pueda preferir el individuo sometido a análisis. El amarillo ocre, por ejemplo, sugiere vibraciones de egoísmo y estados de introspección. El amarillo castaño denota indecisión; y el amarillo claro sugiere la ternura del individuo.

VERDE. Sus potentes radiaciones electromagnéticas  activan y aceleran el proceso de curación del ser humano, ya que estimulan a las células del cuerpo. Es un color tranquilizante, asociado con la Naturaleza. Sin embargo, también simboliza los celos, e inclusive  la envidia. Desde el punto de vista psicológico, el verde es un color de paz y equilibrio, mucho más que el blanco, y es por ello el color preferido en los hospitales. En general, las personas que prefieren el verde tienen un temperamento amante de la Naturaleza; buscan el equilibrio, las cosas serenas y apacibles. También denota a un individuo que quiere vivir tranquillo, aunque en ninguna forma su preferencia denota a la persona conformista.

VIOLETA. Si estamos en presencia de un color violeta claro, el mismo sugiere una espiritualidad elevada, misticismo, la búsqueda de lo oculto y lo esotérico. Ahora bien, si el violeta es muy oscuro, existe en ese individuo una fuerte tendencia a la depresión nerviosa. En general, el violeta es un color que eligen las personas que se sienten importantes. Una predilección constante por el violeta, lila o púrpura indica un cierto grado de inmadurez emocional. Quien prefiere el púrpura se inclina también por la fastuosidad, la grandeza y puede tener un temperamento algo vanidoso, sarcástico, aunque creativo y amistoso.